lunes, 1 de octubre de 2007

Como nació "sin retribución"

Habían caído muchos pedazos de hielo en Rosario, enseguida todos nos refugiamos, cuidamos nuestros bienes y pedimos turnos al vidriero... (que ya estaba saturado). A la mañana siguiente con algunos compañeros de la organización (Causa y Efecto) fuimos a ver que había ocurido en los lugares que sabíamos las personas estaban descubiertas... encontramos mucha tristeza... Hicimos todo lo que pudimos, el daño era más que material. Tiempo despues comenzaron las ayudas del estado... que produjeron mucho desorden, la gente se transformó y la dignidad finalmente cedió.
Pero les contaba como nacio este texto... fue la percepcion que tuve luego de recorrer el hogar de unas cien familias que en ese contexto (de desastre) lo ví así...

Sin retribución

En su mirada se refleja
Chapa y barro…
Su nariz huele agua estancada,
Aceitosa, putrefacta.

Sus bocas se mueven al ritmo de la timidez.
Sus manos, gastadas,
se ensucian con el aire.
Sus oídos, en alerta por la noche,
se quitan tensión por la mañana.

Núcleos cerrados…
en los que el mundo expropiado,
a través de su insostenible presión,
ha hecho su labor…
ha tejido la resignación.

Sobrevivir se transformó en vivir.
Ahora no hay diferencias,
solo sobreviven…
como si eso fuera vivir.

El mundo es consciente,
sabe y permanece indiferente

La pobreza es injusticia,
pero no hay jueces ni códigos que la resuelvan.
La pobreza es genocidio,
pero nadie busca a los culpables.
La pobreza es realidad,
pero ya no es noticia.

Los marginales somos nosotros.
Porque nos sentimos al margen
de la peor y más persistente epidemia
que jamás haya existido.

Solo existen dos caminos,
no hay variantes de los mismos,
la decisión está en tu “ser”:

Entre todos, todo
O entre todos, nada.

Elijas lo que elijas,
Tené presente que:
la resignación es temporal
y la tristeza no vencerá.